Tanto ir y venir sin cuestionar finalmente lleva a un punto, no es un caminar en círculos, es más bien un espiral, quizás lo malo de éste es que comienza al centro y finaliza en el extremo, y no al contrario. Partir de algo que crees seguro para luego vagar por un sin fin de curvas interminables y encontrarse ante un panorama incierto, en un punto en el que no sabes si es mejor seguir dando vueltas para no finalizar, o tomar tus pasos y llevarlos hacia donde comenzaste.


Esta sensación de vacío me está embriagando, tanto vacío me está llenando, un vacío tan extenso que lo abarca todo, incluso extendiéndose más allá de mí. Un vacío que reemplaza emociones por simples ejecuciones, que reemplaza pensamientos por signos sin sentido, que evapora la sangre y la convierte en aire.




viernes, 18 de marzo de 2011 en 22:57

0 Comments to " "

Publicar un comentario